Hace unos días un periódico muy conocido publicó un confuso artículo sobre el colecho contrastando dos opiniones de dos «profesionales» muy distintas una de la otra, y realmente me sentí muy incómoda.
Yo no puedo creer que diga que la lactancia prolongada «está de moda». Hay afirmaciones verdaderamente llamativas en este artículo, por no decir otra cosa, y es una pena que mezclen tantos las cosas.
En mi opinión, la independencia no tiene nada que ver con compartir momentos familiares, y no, no existen los niños «independientes», son absolutamente dependientes de los adultos que los cuidan, para comer, para dormir, para salir y para todo lo que sea mientras sean pequeños y no puedan valerse por si mismos. Parece que les tuviéramos miedo, que temiéramos a esa intimidad emocional que nos provocan, a dejarnos llevar por el amor que les tenemos y fuera necesario seguir rígidas instrucciones.
Cada familia hace lo que cree mejor y como mejor lo llevan, pero por favor, que nadie diga que un niño que colecha será menos independiente o más dependiente que otro que no, porque estamos «programados» para vivir en sociedad, somos seres sociales que nos necesitamos incluso cuando dormimos, que nos sentimos seguros cuando estamos acompañados y más felices con gente que amamos a nuestro lado. Y los niños, no pueden ser menos.
Mientras tanto me quedo con una pregunta que mi hija me hizo cuando tenía 5 años «Mamá, ¿por qué los adultos duermen acompañados y los niños tienen que dormir solos»?


